En un comunicado, la Cancillería isleña indicó que, desde el estallido del conflicto en Oriente Medio, sus representaciones en el exterior habían contactado con un total de 6.730 personas y recibido solicitudes de asistencia de 486 ciudadanos.
"Las misiones de nuestro país en la región (...) ya han ayudado a 2.397 nacionales a regresar con éxito al país. Actualmente, según las estadísticas notificadas por nuestras misiones en Oriente Medio, ya no hay ciudadanos que deseen salir de forma urgente de la región", señaló el texto oficial.
La Cancillería recordó que la situación en Oriente Medio "sigue siendo grave y continúa afectando a la apertura del espacio aéreo y al funcionamiento de los vuelos comerciales en distintos países".
"El Ministerio de Asuntos Exteriores vuelve a instar a los ciudadanos a evitar, por el momento, viajar o hacer escala en países de alto riesgo de la región", destacó el comunicado.
Tras el inicio de las hostilidades, el Ejecutivo taiwanés condenó los "ataques indiscriminados" de Irán contra varios países de Oriente Medio y reafirmó su respaldo a Estados Unidos e Israel, señalando que tanto Washington como Tel Aviv buscan "eliminar el terrorismo de la región".
El Ministerio de Exteriores taiwanés también elevó al nivel naranja -el segundo más elevado de su sistema de cuatro niveles- las alertas de viaje para Egipto, Jordania, Baréin, Omán, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Arabia Saudí, mientras que para Israel e Irán se mantienen en el nivel rojo, el máximo, que desaconseja cualquier desplazamiento.