La conferencia, que se celebra cada tres años, será inaugurada por el presidente del país anfitrión, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, y su homólogo paraguayo, Santiago Peña.
A lo largo de la próxima semana, más de 2.000 representantes de gobiernos, organizaciones internacionales y ONG discutirán la ampliación de la lista cubierta por la Convención sobre especies migratorias, que ya cuenta con alrededor de 1200 integrantes.
Entre los candidatos figuran el búho nival, un ave de plumaje blanco que habita la tundra ártica; la hiena rayada, que vive en África y en ciertas partes de Asia y se encuentra amenazada; y algunos tipos de tiburón martillo.
Para entrar en la lista, los países evaluarán el estatus de conservación del animal y deberán atestiguar su condición migratoria, es decir, que atraviese por lo menos una frontera nacional de forma recurrente a lo largo de su vida.
La secretaria ejecutiva del tratado, Amy Fraenkel, afirmó durante una rueda de prensa esta semana que la situación es "alarmante" en algunos casos, con un empeoramiento de los indicadores en los últimos dos años debido a, entre otros factores, los efectos del cambio climático y la sobrepesca.
Según el último informe de la organización, el porcentaje de animales integrantes de la lista que vive bajo amenaza ha subido hasta el 24 %, dos puntos más que hace dos años, y un 49 % registra poblaciones decrecientes, frente al 44 % anterior.
"Es necesario trabajar más", afirmó Fraenkel, antes de destacar la importancia de una mayor coordinación entre las naciones por las que cruzan estos animales.
Más allá de la inclusión de nuevas especies, Brasil se ha marcado como prioridad para los próximos tres años que dura su Presidencia aumentar el número de países adherentes de la convención, que ya ha sido firmada por 132 naciones, además de la Unión Europea, desde que entró en vigor en 1979.
Para ello, el Gobierno de Lula envió invitaciones a 18 países no firmantes para que asistan al evento en Campo Grande, ciudad considerada como la puerta de entrada al Pantanal, el mayor humedal del planeta.
"Cuantos más firmantes, más esfuerzos conjuntos son realizados", afirmó durante la rueda de prensa el presidente de la COP15, el brasileño João Paulo Capobianco, quien también apuntó a la necesidad de incrementar las contribuciones financieras para reforzar la capacidad de actuación.
Es la segunda conferencia internacional sobre medioambiente que Brasil acoge en menos de medio año, después de celebrar la cumbre climática de la ONU (COP30) en la ciudad de Belém en noviembre pasado.
A diferencia de las cumbres climáticas, que reciben mucha atención mediática y cuentan con la presencia de un gran número de jefes de Estado y de Gobierno, las COP sobre especies migratorias son vistas como encuentros más técnicos y menos politizados.