En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores expresó su solidaridad con el Gobierno y el pueblo de Colombia, transmitió sus condolencias a las familias de las víctimas y deseó la pronta recuperación a los heridos.
La aeronave, un Hércules C-130, transportaba 125 personas, la mayoría miembros del Ejército Nacional, así como 11 tripulantes de la Fuerza Aérea y dos policías.
El accidente ocurrió en la mañana de este lunes pocos minutos después de que el avión despegara desde Puerto Leguízamo, un municipio cerca de la frontera con Perú ubicado en el departamento amazónico de Putumayo, con destino hacia Puerto Asís, la capital regional.
La aeronave se incendió tras caer en una zona selvática cercana a Puerto Leguízamo, lo que ha dificultado las labores de rescate por parte de las autoridades.
Según dijo el presidente colombiano, Gustavo Petro, en su cuenta de X, hay "83 militares jóvenes vivos hasta ahora", mientras que el gobernador del Putumayo, Jhon Gabriel Molina, señaló que, entre ellos, 14 están en estado crítico.
Otras ocho personas perdieron la vida y se desconoce la situación de otras 34.