"Con respecto al impacto de la situación de Oriente Medio en la economía nacional, para garantizar que no haya interrupciones en el suministro (...), comenzamos a liberar reservas privadas el 16 de marzo y comenzaremos a liberar reservas nacionales esta semana, el 26", precisó este martes a través de su perfil de la red social X.
Takaichi agregó que también está previsto que la liberación de reservas conjuntas por parte de los miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE) comience antes de que acabe el mes.
A esto se suma que, a partir del 19 de marzo, su gabinete empezó a aplicar subsidios para controlar los precios de productos petrolíferos, todo ello con el fin de "minimizar el impacto en la actividad económica".
Desde el estallido del conflicto, las autoridades japonesas abogaron por una "rápida resolución de la situación y trabajar por la paz y la estabilidad en la región, incluida la seguridad energética", ya que Japón depende en torno a un 90 % del petróleo procedente de Oriente Medio.
Por ello, Takaichi insistió en "realizar todos los esfuerzos diplomáticos necesarios" y defendió su cumbre de la semana pasada en Washington con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien le enfatizó la importancia de "garantizar la navegación segura en el estrecho de Ormuz".
"En particular, con respecto al suministro estable de crudo, confirmamos que Japón y Estados Unidos colaborarán para aumentar la producción de crudo estadounidense, y expresamos nuestro deseo de llevar a cabo un proyecto conjunto para almacenar petróleo procedente de Estados Unidos", relató.
Por otro lado, subrayó que el Gobierno nipón facilitó la salida de más de 1.100 ciudadanos japoneses que se encontraban en los países del golfo cuando estalló la guerra, y celebró que una persona japonesa que había estado detenida en Irán ya está de vuelta en Japón, tras su liberación la semana pasada.