La eléctrica estatal Taipower está trabajando para obtener las autorizaciones necesarias para reactivar la central de Kuosheng, ubicada en el distrito norteño de Nuevo Taipéi, y de Maanshan, en el condado sureño de Pingtung, aseguró el sábado pasado el presidente taiwanés, William Lai, durante un acto público.
La compañía presentará un plan a la Comisión de Seguridad Nuclear (NSC) para su revisión a finales de este mes, afirmó el mandatario, quien insistió en que la seguridad nuclear, la eliminación de los residuos y el consenso social son los "tres factores clave" que debe tener en cuenta el NSC, según declaraciones recogidas por la agencia CNA.
Este plan se conoce después del cierre del último reactor de la central de Maanshan en mayo del año pasado, lo que marcó el fin de la era nuclear en Taiwán tras el desmantelamiento progresivo de las plantas de Chinshan (Nuevo Taipéi) y Kuosheng entre 2018 y 2023.
Esta medida culminó uno de los principales objetivos políticos del gobernante Partido Democrático Progresista (PDP), que durante años había bregado por una "patria libre de nucleares", especialmente a raíz del accidente nuclear de Fukushima en 2011.
Sin embargo, el "sólido desarrollo económico" de la isla, la necesidad global de contar con electricidad baja en carbono y el creciente consumo energético de la industria de la inteligencia artificial, junto con recientes cambios legislativos, han llevado al Gobierno a reconsiderar su postura sobre la energía nuclear, reconoció Lai.
El retorno de la energía nuclear a Taiwán también se debe a razones geopolíticas: el gas natural licuado (GNL) fue la principal fuente de generación de energía eléctrica de la isla en 2025, representando más del 47 % del total, y un tercio de ese gas se importó desde Catar, según cifras de la Administración de Energía.
Cerca del 70 % del petróleo crudo que importa Taiwán también procede de Oriente Medio, con Arabia Saudí (28,9 %), Kuwait (13,6 %) y Emiratos Árabes Unidos (11,9 %) a la cabeza, una dependencia que acentúa la vulnerabilidad de la isla ante eventuales interrupciones del suministro por el actual conflicto bélico en la región.
En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Económicos señaló este lunes que el suministro de gas natural se mantendría estable hasta finales de mayo y que las fuentes de importación de la isla ya están diversificadas en catorce países, por lo que no dependen exclusivamente de Oriente Medio.