En la reunión, Zhai afirmó que el conflicto "pone en peligro la seguridad y la estabilidad de Oriente Medio" y valoró "las preocupaciones legítimas de seguridad de los países del CCG", entre los que se encuentran Arabia Saudí, Kuwait, Omán, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Baréin.
Igualmente, señaló que China comprende y apoya sus esfuerzos por "proteger su soberanía, seguridad e integridad territorial" y que mantendrá una comunicación estrecha con ellos para realizar esfuerzos destinados a desescalar la situación.
Los embajadores de los países del CCG en China compartieron sus puntos de vista sobre la situación actual y expresaron su esperanza de que "China desempeñe un papel más relevante en la promoción de la pronta restauración de la paz y la estabilidad en la región".
El encuentro se produce después de la reciente gira de Zhai por varios países de Oriente Medio, donde mantuvo contactos con representantes de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait, Catar, Egipto, así como con el Consejo de Cooperación del Golfo y la Liga Árabe.
Además, este martes Zhai mantuvo un encuentro con el embajador israelí en China, Eli Belotsercovsky, con el que intercambió opiniones sobre la "tensa situación actual en Oriente Medio".
La guerra en Oriente Medio se encuentra en su cuarta semana tras la escalada iniciada el 28 de febrero con ataques coordinados de EE. UU. e Israel sobre suelo iraní.
En respuesta, Irán ha lanzado oleadas de misiles y drones contra Israel y objetivos estratégicos en el Golfo, además de mantener bloqueado el Estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del suministro mundial de crudo.
China, el principal socio comercial de Teherán y su mayor comprador de petróleo, ha condenado reiteradamente los ataques a Irán, aunque también ha pedido "respetar la soberanía" de los países del Golfo, con los que también mantiene estrechos lazos.