“Los agresores estadounidenses y sionistas llevaron a cabo un ataque salvaje contra la Siderúrgica de Mobarakeh”, denunció Akbar Salehi, vicegobernador de Seguridad de la provincia de Isfahán, donde se encuentra la principal fábrica de acero del país, según informó la agencia Tasnim.
El responsable indicó que la instalación sufrió daños, aunque no precisó su alcance.
En un comunicado, la misma compañía señaló que equipos de seguridad, bomberos y personal técnico acudieron de inmediato al lugar y lograron controlar la situación, mientras expertos evalúan los aspectos técnicos y los daños ocasionados.
En paralelo, también fue atacada la Siderúrgica de Juzestán, en la ciudad occidental de Ahvaz, considerada la segunda mayor productora de acero del país.
El vicegobernador de Seguridad y Orden Público, Valiollah Hayati, informó de que cazas de Estados Unidos e Israel bombardearon la instalación sin causar víctimas mortales ni heridos.
Hayati añadió que el miércoles de esta misma semana otra empresa siderúrgica de la ciudad, la Atiyeh, también fue alcanzada por proyectiles, en un ataque que dejó al menos un fallecido.
Los bombardeos contra estas instalaciones reflejan una ampliación de los objetivos hacia infraestructuras industriales estratégicas, en un contexto de intensificación de los ataques en territorio iraní, a lo que la República Islámica ha tratado de dar una respuesta recíproca con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y países de Oriente Medio.