"El sistema S-400 contrarrestará los ataques aéreos de largo alcance del enemigo dirigidos a zonas vitales, mientras que los aviones de ataque permitirán operaciones ofensivas coordinadas", detalló el Ministerio de Defensa tras la reunión del Consejo de Adquisiciones (DAC) presidida por el ministro indio Rajnath Singh.
La decisión coincide con la firma de un contrato directo con Moscú para la compra de sistemas antiaéreos Tunguska, consolidando a Rusia como su principal socio militar en plena crisis en Oriente Medio.
Este acuerdo, valorado en 445 millones de rupias, dotará al Ejército indio del sistema híbrido Tunguska, diseñado específicamente para neutralizar drones kamikaze y misiles de crucero.
La luz verde de este viernes contempla también la sustitución de las veteranas flotas de transporte soviéticas An-32 e IL-76 por aeronaves de nueva generación y el despliegue de sistemas de artillería Dhanush, fabricados localmente bajo el programa de autosuficiencia estratégica 'Aatmanirbhar Bharat' o India autosuficiente.
Rusia sigue siendo el suministrador de más del 36 % de las importaciones de armas del gigante asiático, según datos del SIPRI. Moscú proporciona desde su flota de tanques T-90 y los cazas Su-30 MKI, hasta la tecnología de misiles de crucero supersónicos BrahMos desarrollada conjuntamente.
Con este último paquete, la India cierra el ejercicio fiscal 2025-26 con un récord histórico de 6,73 billones de rupias (unos 80.000 millones de dólares) en propuestas de defensa autorizadas.
Según el comunicado oficial, tanto el volumen de aprobaciones como el de contratos firmados representan "los niveles más altos registrados en cualquier ejercicio fiscal" hasta la fecha.