"Condeno esta decisión de la policía israelí, que se suma a la preocupante multiplicación de las violaciones del estatus de los Lugares Santos de Jerusalén", declaró Macron, en un mensaje en X.
El presidente francés dijo "dar todo su apoyo al Patriarca Latino de Jerusalén y a los cristianos de Tierra Santa, a lo que se les ha impedido celebrar la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro".
"El libre ejercicio de culto en Jerusalén ha de ser garantizado para todas las religiones", agregó.
Este suceso se produce en medio de la guerra de Israel y Estados Unidos con Irán, por la que las autoridades israelíes mantienen clausurados los lugares santos de la Ciudad Vieja de Jerusalén, que comprenden el complejo de la Mezquita de Al Aqsa, el Muro de las Lamentaciones y el Santo Sepulcro.
Además, también en este contexto, se suspendió la tradicional procesión del Domingo de Ramos desde el Monte de los Olivos, ante la limitación por Israel de las reuniones en el país a menos de 50 personas.
"Este incidente constituye un grave precedente y supone un desprecio hacia la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén", lamentó el Patriarcado Latino, en un comunicado.