El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, declaró hoy que los ataques del pasado sábado, a sólo 75 metros del perímetro de la central nuclear iraní de Bushehr, “constituyen un peligro real” y “deben cesar”. “Nunca se debe atacar una instalación nuclear ni sus alrededores”,enfatizó Rossi.
Los ataques cerca de la central “podrían provocar un grave accidente radiológico con consecuencias perjudiciales para la población y el medio ambiente en Irán y más allá”, declaró Grossi, tras el bombardeo de Estados Unidos e Israel el sábado contra la planta, situada en el sur de Irán.
El OIEA analizó imágenes satelitales del lugar y confirmó el impacto del último ataque, que no dañó la central.
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Asistencia de Rusia
Bushehr, construida con ayuda de Rusia, es el único reactor nuclear de energía operativo en Irán, según el OIEA.
Medios estatales rusos informaron de que 198 trabajadores fueron evacuados de la planta inmediatamente después del último ataque y que alrededor de 100 empleados rusos permanecen en el lugar.