Los desplazados internos superan el millón, según cifras de las propias autoridades libanesas, que señalan que 140.000 de estas personas se encuentran en 674 refugios colectivos.
Preguntado también por el número de desplazados internos en Irán, el portavoz de ACNUR Babar Baloch indicó que en las últimas semanas no se han recibido cifras actualizadas, por lo que se mantiene la estimación de 3,2 millones de desplazados internos, ya publicada a mediados de marzo.
En la misma rueda de prensa, el portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Christian Lindmeier agregó que se han verificado 92 ataques a instalaciones y personal sanitario en Líbano desde el comienzo del conflicto, en los que han muerto 53 personas y 137 resultaron heridas.
También advirtió que el desplazamiento aumenta los riesgos de enfermedades infecciosas, incluyendo sarampión, hepatitis A y enfermedades diarreicas agudas, "especialmente en los superpoblados refugios".
Agregó que las necesidades de atención en materia de salud mental están aumentando, "ya que miles de personas buscan apoyo debido al trauma, el miedo la incertidumbre".
La portavoz de Naciones Unidas en Ginebra, Alessandra Vellucci, subrayó por su parte que la ONU solicitó en marzo a la comunidad internacional 308 millones de dólares para atender las necesidades humanitarias más urgentes en Líbano, pero por ahora sólo ha recibido unos 100 millones.