En su cuenta oficial de X, el diplomático egipcio señaló que es "improbable que las demandas tanto de la parte estadounidense como de la iraní conduzcan a una solución", por lo que hizo un llamamiento a los mediadores para que "trabajen por todos los medios posibles para superar las diferencias entre las posiciones, con el fin de salvar la situación y evitar que toda la región sufra las consecuencias de la destrucción y la devastación".
Indicó que el "endurecimiento de las posturas", sobre todo en referencia a las últimas amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, solo conducirán a "escenarios desastrosos".
Por ello, subrayó "la necesidad de que todas las partes actúen con responsabilidad en este momento crítico y trabajen para evitar que la región sufra desastres cuyos efectos inevitablemente se prolongarán durante años".
Abulgueit recalcó que las amenazas iraníes de atacar instalaciones vitales en países árabes son "rechazadas y condenadas", y advirtió a Teherán de que "no persista en sus políticas hostiles y pecaminosas hacia la región árabe".
Por último, instó a los líderes iraníes a "reflexionar detenidamente sobre el día después de la guerra y el residuo imborrable de odio que esta política imprudente deja entre los países vecinos".
Los países del golfo Pérsico son objetivo de los ataques de Irán lanzados en respuesta a la operación bélica iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
Trump mostró su convencimiento de que Teherán estaba negociando "de buena fe" con su país y que "les gustaría poder llegar a un acuerdo" antes de que se cumpliera el ultimátum, aunque insistió en que la propuesta de paz presentada por la república islámica "no es lo suficientemente buena".