La paz debe basarse en la "fuerza" y no ser un "regalo de dictadores", dice líder taiwanés

Taipéi, 7 abr (EFE).- La paz entre Taipéi y Pekín "debe basarse en la fuerza" y no ser un "regalo de dictadores", manifestó este martes el presidente taiwanés, William Lai, coincidiendo con el inicio de la visita a China de la líder de la oposición de la isla, Cheng Li-wun.

"El significado de la paz no es que no haya guerra, sino que además se pueda garantizar la soberanía y, al mismo tiempo, mantener el sistema de vida democrático que el pueblo ha perseguido durante muchos años", afirmó el mandatario durante un acto público, según un comunicado difundido por la Oficina Presidencial.

Si bien Taiwán ha logrado "avances considerables" en materia democrática, todavía enfrenta la "presión" y la "amenaza" procedentes de China, subrayó Lai, en el poder desde mayo de 2024.

"Respecto a la paz, se deben tener ideales y no ilusiones; buscar la paz, al igual que buscar la democracia, debe basarse en la fuerza y no en el regalo de dictadores. Solo con fuerza se puede obtener una paz real", recalcó.

Durante su discurso, Lai insistió en que Taiwán "no forma parte de la República Popular China", y defendió el derecho de la isla a disfrutar de un estilo de vida basado en "la democracia, la libertad y el respeto a los derechos humanos".

"Esta es la era en la que el pueblo taiwanés persigue la democracia, y eso no debe interpretarse como una provocación hacia China", aseveró el líder isleño, quien reiteró su disposición a dialogar con China en condiciones de "igualdad" y "dignidad", con el fin de "promover la paz y el desarrollo próspero a ambos lados del estrecho".

Estas declaraciones se producen el mismo día en que Cheng Li-wun, presidenta del opositor Kuomintang (KMT), partió rumbo a China para una visita de seis días al gigante asiático, la primera de un dirigente de su partido en ejercicio en casi una década.

El viaje se produce en un momento especialmente sensible, a pocas semanas del posible encuentro en Pekín entre los líderes de Estados Unidos y China, y en pleno bloqueo por parte del KMT y su socio minoritario, el Partido Popular de Taiwán, de la propuesta del Ejecutivo taiwanés de aumentar el gasto en Defensa en cerca de 40.000 millones de dólares.

Si bien el Partido Comunista chino (PCCh) y el KMT han estrechado lazos en los últimos años, los gobiernos de China y Taiwán -este último liderado por el Partido Democrático Progresista (PDP), de tendencia soberanista- llevan desde 2016 sin mantener contactos oficiales.

Pekín considera a Taiwán una "parte inalienable" de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control, una postura rechazada por el Gobierno de Taipéi, que sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla pueden decidir su futuro político.

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