Por su parte, el índice general FTSE Italia All-Share cayó otro 0,46 %, hasta los 47.737,94 enteros.
Durante la sesión se cambiaron de manos 562 millones de acciones por un valor de 4.270 millones de euros (unos 4.941 millones de dólares al cambio).
El parqué milanés, en línea con el resto de plazas europeas, entró en terreno negativo tras conocerse los ataques de EE.UU. contra objetivos militares en la isla iraní de Jarg, por donde pasa el 90 % de las exportaciones de crudo del país.
El pesimismo se agudizó tras la negativa de Irán a reabrir el estrecho de Ormuz y la posterior publicación del presidente estadounidense, Donald Trump, en su red social Truth, donde advirtió con consecuencias extremas si no se alcanzaba un acuerdo, lo que disparó la incertidumbre en el mercado.
El sector de la defensa y el automovilístico fueron los más penalizados de la sesión: el gigante Leonardo perdió un 8,05 %, seguido del coloso del motor Stellantis (-3,89 %), la marca de lujo Ferrari (-2,96 %), la firma de moda Moncler (-4,10 %) y los laboratorios Diasorin (-3,70 %).
Por el contrario, lideró las ganancias el fabricante de semiconductores Stmicroelectronics con una subida del 4,21 %, seguido del grupo de astilleros Fincantieri (1,33 %), el grupo bancario Intesa Sanpaolo (0,92 %), la operadora Telecom Italia (0,83 %) y la energética Eni (0,81 %).