No obstante, la organización de transportistas advirtió que mantendrá sus exigencias de seguridad en las carreteras, condiciones justas para operar y precios justos para los combustibles.
En un comunicado firmado por su presidente, David Esteves Gamboa, la organización sostuvo que la protesta del lunes fue una manifestación pacífica de trabajadores del autotransporte que salieron a exigir “lo más básico”: poder laborar sin miedo a no volver a casa.
La ANTAC afirmó que la respuesta de las autoridades en esos tres estados “duele e indigna”, al acusar que la misma autoridad que, según su postura, suele estar ausente cuando ocurren robos, agresiones o desapariciones en carretera, sí apareció esta vez “para reprimir, golpear y detener” a quienes se manifestaban.
La agrupación no detalló en el comunicado un saldo de personas lesionadas o detenidas, pero sí informó que alcanzó un “acuerdo responsable” con representantes estatales para detener momentáneamente las movilizaciones y convocar en los próximos días a nuevas acciones.
La razón de esa pausa, añadió, es que actualmente no puede garantizar “la integridad, la libertad ni la vida de quienes protestan”, al considerar que el riesgo ya “no solo proviene del crimen organizado”, sino también de "un Estado que responde con violencia a las exigencias legítimas”.
La organización rechazó además que su movimiento tenga una motivación meramente económica y afirmó que su reclamo es “moral”, ligado a la supervivencia de quienes todos los días salen a carretera con la incertidumbre de no regresar con vida, en un contexto marcado por robos, asesinatos y desapariciones.
ANTAC sostuvo que no existe mesa de diálogo capaz de sustituir la realidad que se vive en el asfalto mientras persistan la inseguridad y la violencia en las rutas del país.
“El día que transitar por el país deje de ser una sentencia de riesgo, ese mismo día cesarán las protestas”, expresó.
El posicionamiento se conoce después de la jornada de bloqueos y movilizaciones del lunes en distintos tramos carreteros del país, que generó reacciones encontradas.
Mientras autoridades federales y organismos empresariales llamaron a evitar afectaciones a la movilidad y privilegiar el diálogo, la ANTAC respondió con un mensaje más duro y centró la discusión en la inseguridad que, asegura, enfrenta a diario el sector.
Con ello, la organización dejó claro que la pausa anunciada no representa el fin de sus protestas, sino una suspensión temporal mientras redefine su siguiente ruta de presión.