Lo miembros de Hizbulá, dijo Katz, "fueron atacados en un atentado sorpresa contra sus cuarteles generales en todo el Líbano, en el mayor golpe concentrado que ha sufrido Hezbolá desde la 'operación biper'", dijo sobre la explosión de los buscapersonas que causó decenas de muertos y miles de heridos en el país vecino.
"Felicitaciones a las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) por la impecable ejecución y al primer ministro Benjamín Netanyahu por liderar la decisión e insistir en la separación de los ámbitos de acción entre Irán y el Líbano", añadió Katz en referencia a la exclusión de la ofensiva israelí en el Líbano del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán.
Y lanzó una amenaza al líder de Hizbulá: "Advertimos a Naim Qassem de que Hizbulá pagaría un precio muy alto por atacar a Israel en nombre de Irán, y a Naim Qassem también le llegará su turno".
El Ejército israelí aseguró este miércoles, el primer día de alto el fuego, haber alcanzado "grandes logros" en los 40 días precedentes de guerra con Irán, pero dijo que van a continuar bombardeando el Líbano, donde "la amenaza persiste".
Por la tarde, dijo haber atacado más de 100 objetivos en tan solo diez minutos en todo el Líbano, la mayor oleada de ataques desde el 2 de marzo, causando pánico entre la población civil.
El Gobierno libanés aseguró que los ataques israelíes lanzados este miércoles contra diferentes puntos del Líbano causaron "decenas" de muertos y "cientos" de heridos.
Más de 1.500 personas han muerto en territorio libanés y otras 4.800 han resultado heridas en los ataques de Israel, sin incluir esta última oleada, de acuerdo con el recuento de las autoridades libanesas.
Once soldados del Ejército israelí han fallecido en el sur de Líbano (uno de ellos por fuego amigo), mientras que dos personas han muerto por ataques de Hizbulá contra el norte de Israel y un tercero por fuego de artillería errado de las fuerzas israelíes.