En declaraciones a la cadena pública ABC, Albanese subrayó que su Gobierno no ha sido requerido para colaborar en la operación impulsada por la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, y evitó pronunciarse sobre la eficacia de la medida, insistiendo en la necesidad de retomar el diálogo diplomático.
"El objetivo debe ser la reanudación de las conversaciones de paz y el fin del conflicto", señaló el mandatario, quien advirtió del impacto "devastador" que la escalada de tensiones está teniendo sobre la economía global, especialmente en los mercados energéticos.
El jefe del Ejecutivo australiano recalcó que su país ha mantenido una posición constante a favor de una solución negociada y expresó su preocupación por las consecuencias a largo plazo de la crisis, tanto en términos económicos como de estabilidad regional.
Las declaraciones de Albanese se producen después de que las conversaciones de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán colapsaran durante el fin de semana, lo que ha llevado a Washington a anunciar un bloqueo de todo el tráfico marítimo hacia y desde puertos iraníes.
En este contexto, Albanese reiteró el llamamiento de su Gobierno a todas las partes para que regresen a la mesa de negociación y prioricen una salida pacífica a la crisis.
Estados Unidos empezará a bloquear todo el tráfico marítimo de entrada y salida en los puertos iraníes este lunes a las 10:00 horas ET (15.00 GMT), según anunció el domingo el Comando Central de las Fuerzas Armadas del país (Centcom).
"El bloqueo se aplicará de manera imparcial a los buques de todas las naciones que entren o salgan de puertos y zonas costeras de Irán, incluidos todos los puertos iraníes en el Golfo Arábigo y el Golfo de Omán", indicó el Centcom en un comunicado.