En un comunicado, la FGR indicó que la destrucción de los vehículos se llevó a cabo en las instalaciones de la FGR, en la ciudad de Reynosa, estado de Tamaulipas, fronteriza con Estados Unidos.
Estas acciones forman parte del 'Programa Destino de Bienes y Objetos del Delito', dispuesto en el Código Nacional de Procedimientos Penales, el cual prevé la destrucción de los objetos que son instrumentos del delito.
Las unidades destruidas, explicó FGR, "fueron aseguradas entre diciembre de 2025 y febrero de 2026", en colaboración con autoridades municipales, estatales y federales, en varias acciones coordinadas por el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, a través de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa).
De acuerdo con las investigaciones, "probablemente los vehículos eran utilizados por integrantes de grupos delictivos y estaban relacionados con 16 carpetas de investigación", expuso la institución.
En los enfrentamientos con policías y militares, o con otras organizaciones criminales, los carteles del narcotráfico en muchas ocasiones utilizan este tipo de vehículos que son fabricados de forma artesanal con la estructura de camiones y habilitados con gruesas capas de metal a manera de blindaje.