En declaraciones a la prensa, López Aliaga del partido Renovación Popular afirmó que "se ha saboteado de más de 20 maneras un proceso electoral que tenía que ser limpio y puro".
Atribuyó los incidentes al jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, al asegurar que lo que ha hecho "es un destrozo electoral", en referencia a los problemas de distribución del material electoral que provocó demoras y la ampliación del día de la votación.
"Lo que ha hecho Corvetto (jefe de ONPE) más una mafia que lo rodea, con la anuencia del JNE, es muy grave. El peor delito en una democracia es atentar contra el voto popular", expresó el exalcalde Lima.
Corvetto subrayó lo siguiente: "aunque Renovación (Popular) ganara, de esta manera no, creo que las cosas tienen que ser claras, prístinas, limpias". En ese sentido, pidió al JNE: "nos den una solución".
López Aliaga invocó al fiscal general, Tomás Gálvez, y al jefe de la Policía Nacional, general Oscar Arriola, que está a cargo de la investigación de "este sabotaje", que tomen medidas urgentes para detener lo que calificó como una "mafia organizada, nacional e internacional, de una derecha corrupta mercantilista, que quiere mantener el estatus quo".
El postulante presidencial añadió que Corvetto "debe terminar en la cárcel, enmarrocado de una vez".
Declaró que había invitado a otros candidatos presidenciales a participar en la marcha convocada para este martes, como el cómico Carlos Álvarez y el veterano exconductor de televisión Ricardo Belmont, con quienes afirmó mantener una excelente relación.
"El Jurado tiene que tomar acción hoy, no tiene más plazo", remarcó López Aliaga.
Según el último cómputo oficial de los comicios en Perú al 79 % de las actas, López Aliaga tiene el 12,5 % de votos válidos, detrás de la candidata derechista de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, que lidera con 16,8 %, pero seguido muy de cerca por el candidato centrista Jorge Nieto con 11,6 % y el izquierdista Roberto Sánchez con 10,6 %.