La actividad, uno de los pilares de la mayor economía de América Latina, venía de crecer un 0,2 % en enero con respecto a diciembre, cuando entonces retrocedió dos décimas, según los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
El resultado de febrero se vio influido positivamente por el sector de información y comunicación y por el transporte de carga por carretera.
En comparación con febrero de 2025 el sector servicios brasileño repuntó un 0,5 % y acumula en los dos primeros meses de 2026 un alza del 1,9 % frente al mismo periodo del anterior ejercicio.
En los últimos doce meses concluidos en febrero la actividad creció a un ritmo interanual del 2,7 % y se mantiene en máximos históricos.
Los débiles datos del primer bimestre del año reflejan el actual momento de la economía brasileña, en plena fase de desaceleración tras haber crecido un 3,4 % en 2024 y un 2,3 % en 2025.
Para este año el Gobierno prevé una expansión del producto interior bruto (PIB) similar a la de 2025, aunque el mercado financiero es menos optimista y sostiene que el país suramericano crecerá ligeramente por debajo del 2 %.