"La primera ministra y yo hablamos con Akazawa en la reunión del Consejo (de Política Económica y Fiscal) de ayer, pidiéndole que se abstuviera de hacer tales comentarios", informó Katayama durante una rueda de prensa celebrada tras concluir la reunión del gabinete nipón.
Así, remarcó que el ministro "no es el responsable directo" de la política monetaria y enfatizó que, "legalmente, las decisiones específicas de política monetaria deben dejarse en manos del Banco de Japón". "Tales declaraciones no deben hacerse", zanjó.
La reprimenda llega después de que Akazawa dijera el domingo en un programa de televisión en la cadena NHK que una subida de tipos de interés para corregir la debilidad del yen era una "opción viable", teniendo en cuenta el impacto en la economía del aumento de los precios por la situación en Oriente Medio.
En diciembre de 2025, el BoJ subió el tipo de interés al 0,75 %, su nivel más alto en tres décadas y, desde entonces, los había mantenido sin cambios para analizar el efecto de la medida en empresas y hogares.
Sin embargo, se esperaba una nueva subida de tipos para abril, pero esta opción se está viendo empañada por la disminución de las esperanzas de que concluya la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que mantiene la volatilidad de los mercados.