La emisión, conducida por el Tesoro Nacional, se dividió en tres plazos de vencimiento a cuatro, siete y diez años; en 2030, 2033 y 2036.
La operación financiera está siendo liderada por los bancos BBVA, BNP Paribas, Bank of America y UBS y, según el líder de la cartera, estuvo marcada por la elevada demanda, que superó las expectativas del Gobierno.
El anuncio también fue realizado por el ministro de Hacienda, Dario Durigan, en declaraciones a periodistas durante su agenda oficial en Washington, donde participa en las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
“Logramos una captación histórica”, afirmó Durigan. “Volvimos al mercado europeo con éxito y vamos a prospectar nuevos mercados hasta finales de año”, adelantó.
La última vez que el Gobierno brasileño realizó una emisión en euros fue en 2014.
Los recursos obtenidos contribuirán a diversificar el tipo de cambio de la deuda pública brasileña. Esta operación forma parte de la estrategia gubernamental para administrar la deuda pública y ampliar la presencia de Brasil en diferentes mercados y monedas.
Según el Tesoro, la emisión también busca crear una referencia para los títulos en euros, facilitando futuras captaciones de empresas brasileñas en el exterior.