Los precios en 70 ciudades seleccionadas cayeron un 0,21 % con respecto al mes anterior, según cálculos efectuados por EFE con base a las cifras divulgadas hoy por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), que reflejaron una contracción del 0,28 % en febrero.
De las mencionadas localidades, 54 experimentaron reducciones en el precio de la vivienda nueva frente a las 53 de febrero, mientras que 14 -entre ellas, Shanghái (este) o Cantón (sureste)- registraron repuntes, superando en este caso a las 10 del mes anterior.
Los cálculos sobre las cifras de la ONE también reflejaron una reducción del 0,24 % intermensual en el precio de las viviendas de segunda mano en marzo, ritmo considerablemente más moderado que en la lectura anterior (-0,43 %).
De hecho, por primera vez en muchos meses, el número de ciudades en las que aumentó el precio de esta tipología de inmuebles presentó dobles dígitos -13, incluyendo Pekín y Shanghái, frente a las 2 de febrero- y, al sumar las localidades en las que no hubo variación intermensual, el balance de bajadas (53 en marzo) fue incluso inferior al de las viviendas nuevas.
En los últimos años, las autoridades chinas anunciaron numerosas medidas para detener el desplome del mercado inmobiliario, un asunto que preocupa a Pekín por sus implicaciones para la estabilidad social, ya que la vivienda es uno de los principales vehículos de inversión de las familias chinas.
Uno de los grandes causantes de la reciente ralentización de la economía china es precisamente la crisis del sector inmobiliario, cuyo peso sobre el PIB nacional -sumando factores indirectos- se estimaba en torno a un 30 %, según algunos analistas.