La iniciativa implementada por el IICA, en colaboración con los ministerios de Agricultura de Antigua y Barbuda, Jamaica y Santa Lucía, junto con el Instituto de Investigación y Desarrollo Agrícola del Caribe, cuenta con actividades de capacitación teórica y práctica en línea, así como misiones técnicas a fin de identificar, caracterizar morfológicamente y catalogar variedades de camote.
"Dicho proyecto está dotando a los profesionales agrícolas de las habilidades necesarias para identificar y conservar valiosos recursos genéticos, a fin de lograr una mejor utilización, al mismo tiempo que se brinda apoyo a los agricultores en la adopción de variedades de alto rendimiento y resilientes al clima. Se espera que estos esfuerzos contribuyan a mejorar la seguridad alimentaria y nutricional en todos los países participantes", explicó el Instituto en un comunicado de prensa.
Las sesiones, llevadas a cabo en colaboración con el Centro Internacional de la Papa (CIP), forman parte de una iniciativa regional más amplia, dirigida a mejorar la diversidad genética del cultivo, fortalecer los sistemas de semillas y aumentar la resiliencia climática de la producción de camote.
El proyecto, que tiene una duración de cuatro años, también busca fomentar la colaboración regional y el intercambio de conocimientos, lo que según el IICA consolida una comunidad de práctica en apoyo a la producción sostenible de camote en todo el Caribe.
El financiamiento proviene del Fondo de Distribución de Beneficios del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, gestionado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, con cofinanciamiento de la Unión Europea.