Hallan raticidas en papillas para bebés de Hipp también en Chequia, después de Austria

 (Actualiza con más detalles de Eslovaquia e informaciones de la prensa sobre la investigación en curso)

Praga/Viena, 20 abr (EFE).- La alarma por raticidas encontrados en comidas para bebés de la marca suizo-alemana Hipp se ha extendido de Austria, donde se encontró un tarrito con papilla envenenado, a la República Checa, con dos envases manipulados en un supermercado, y a Eslovaquia, donde se investiga un lote sospechoso.

Dos frascos contaminados en el potito (tarrito) 'Zanahoria con patatas' de Hipp fueron descubiertos en un supermercado TESCO de la ciudad de Brno, en el sureste de Chequia, después de que el supuesto autor del delito advirtiera del particular mediante un email, aseguraron fuentes de la fiscalía checa, reportó este lunes la emisora pública RadioZurnal.

TESCO, según su portavoz, retiró todos los productos de la marca bávara como medida preventiva.

En Eslovaquia, la policía ha incautado alimentos infantiles sospechosos en una tienda de Dunajská Streda, en el sur del país, donde se suponía que se distribuiría un lote específico de productos.

Todos los paquetes potencialmente peligrosos han sido retirados de la venta y enviados para su análisis por expertos, informa este lunes el diario Pravda.

La alerta se desató inicialmente el sábado en Austria, después de que la cadena Spar anunciase que retiraba de forma preventiva todos los productos infantiles de la marca Hipp en el país, en un caso que las autoridades investigan como un presunto intento de extorsión.

Al día siguiente, la policía informó de que unas pruebas de laboratorio realizadas a un tarrito de comida infantil procedente de una filial de Spar en una localidad cercana a Eisenstadt, la capital de la región de Burgenland, habían dado positivo por raticida.

El frasco había sido reportado por un cliente sin que hubiese habido consumo alguno.

Actualmente, mientras la fiscalía de la ciudad de Eisenstadt (junto a la frontera con Hungría) investiga el caso por un presunto "delito de peligro público deliberado", las autoridades austríacas buscan un posible segundo recipiente presuntamente manipulado que habría sido vendido en el mismo supermercado.

Según el diario vienés Die Presse, hasta doce frascos vendidos podrían estar contaminados.

"Partimos de la base de que al menos un segundo frasco sigue en circulación", declaró el portavoz de la policía, Helmut Marban, a la agencia local APA, según la cual los agentes habían recibido una pista a través de canales oficiales después de que Alemania iniciara investigaciones.

Los equipos austríacos están recorriendo hospitales, guarderías, colegios y otras instituciones para verificar que no tengan ni usen estos productos, dijo Marban a la radio pública ORF, quien por otra parte declinó dar detalles sobre la investigación en curso.

El diario vienés Die Presse asegura que detrás del caso hay un intento de extorsión.

El rotativo afirma tener informaciones de que la sede de Hipp en Alemania (Pfaffenhofen an der Ilm, Baviera) recibió el 27 de marzo un correo electrónico en el que se exigían dos millones de euros antes del 2 de abril, bajo la amenaza de colocar dos frascos envenenados en tiendas Tesco en Brno (República Checa) y Dunajská Streda (Eslovaquia), así como en la sucursal de Interspar en Eisenstadt (Austria).

Sin embargo, Hipp no habría leído el correo hasta el 16 de abril.

Las autoridades austríacas han declinado dar detalles sobre las investigación por razones tácticas, incluido el temor de que surjan imitadores.

La Jefatura de Policía de Oberbayern Nord, en la Baviera germana, confirmó a APA las investigaciones en Alemania, aunque hasta ahora en ese país no se han encontrado alimentos envenenados.

Las autoridades instan a los consumidores a extremar las precauciones y explican que los envases de alimentos manipulados pueden identificarse por varias señales, como una pegatina blanca con un círculo rojo colocada en la parte inferior del vaso.

También deben sospechar si la tapa del frasco está dañada o no está bien cerrada, o si el contenido huele raro.

La empresa suiza de alimentación infantil Hipp, por su parte, ya había advertido en un comunicado de que no podía descartar que terceros hubieran introducido una sustancia peligrosa en sus potitos de zanahoria con patatas.

Las autoridades sanitarias austríacas han explicado que los raticidas contienen distintos principios activos, siendo el más común la bromadiolona, un antagonista de la vitamina K que afecta a la coagulación sanguínea.

Esto puede provocar hemorragias como sangrado de encías o nariz, hematomas o presencia de sangre en las heces, y los síntomas pueden aparecer con retraso, entre dos y cinco días tras la ingesta.

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