Uno de los drones, un aparato no tripulado de ataque del modelo Shahed, impactó en una infraestructura de Krivi Rig, según informaron las autoridades locales, que no han precisado el tipo de infraestructura alcanzada.
Además, el Ministerio de Desarrollo de Ucrania explicó que el ataque ruso causó daños en infraestructuras ferroviarias en la región de Járkov, en el noreste de Ucrania y fronteriza con Rusia.
Al mismo tiempo, la agencia pública ucraniana de noticias, Ukrinform, se hace eco de informaciones aparecidas en canales de Telegram rusos sobre un nuevo ataque ucraniano a la refinería de Tuapsé, en la región sureña rusa de Krasnodar.
Según estas informaciones, el bombardeo ucraniano provocó un incendio en las instalaciones de la refinería, que ya fue atacada por las fuerzas de Kiev durante la semana pasada.
Ucrania y Rusia intercambian cada noche ataques de larga distancia que tienen como objetivo socavar el potencial económico, industrial, energético y militar del enemigo en la retaguardia.
En las primeras fases de la guerra Ucrania no tenía capacidad para responder a estos ataques que Rusia lleva a cabo con misiles y drones.
Kiev ha acabado desarrollando drones de larga distancia suficientes para superar muchas noches el número de aparatos no tripulados con que Rusia ataca su territorio.
Moscú sigue teniendo sin embargo capacidades muy superiores en lo que se refiere a misiles.