“Creo que si hubo un abuso por parte de Estados Unidos en relación a nuestro policía, vamos a aplicar el principio de reciprocidad con el suyo aquí en Brasil”, dijo Luiz Inacio Lula da Silva en la puerta de un hotel de Hannover, donde se encuentra de visita oficial, reportó EFE.
El líder progresista se refirió así al caso del agregado de seguridad de Brasil, Marcelo Ivo de Carvalho, quien actuaba en Miami como nexo con las autoridades de inmigración estadounidenses y que el lunes recibió una orden de expulsión de la Administración de Donald Trump.
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El Gobierno estadounidense lo acusa de “manipular” el sistema de inmigración “para eludir las solicitudes formales de extradición y extender las cacerías de brujas políticas” a su territorio.
Bolsonarista fugado
Ivo de Carvalho, comisario de la Policía Federal de Brasil, participó en la detención, el pasado 13 de abril, de Alexandre Ramagem, exdiputado y exjefe de Inteligencia del Gobierno de Bolsonaro (2019-2022), en Orlando.
Ramagem se fugó a EE.UU. en septiembre de 2025 cuando recibió una pena de 16 años de cárcel por su participación en el intento de golpe de Estado liderado por Bolsonaro, según la sentencia de la Corte Suprema.
Sin embargo, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) lo puso en libertad pocos días después, a pesar de que Brasil ha requerido formalmente su extradición. Luego llegó la decisión de expulsar a Ivo de Carvalho, lo que ha vuelto a enturbiar la relación entre Brasil y Estados Unidos.
“Abuso de autoridad”
Lula insistió hoy en que quiere que “las cosas ocurran de la forma más correcta posible”, pero subrayó que no puede aceptar “esa injerencia y ese abuso de autoridad que algunas personas estadounidenses quieren tener con Brasil”.
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El canciller brasileño, Mauro Vieira, también se pronunció al respecto e informó que esperan mayores explicaciones de las autoridades norteamericanas antes de tomar una decisión.
Asimismo, resaltó que “todos sabían” que el comisario trabajaba con el ICE para, entre otras funciones, identificar y detener a fugitivos de la Justicia brasileños afincados en Estados Unidos.
Nuevo frente de crisis
Este nuevo choque se produce un mes después de que Brasil denegara el ingreso al país de Darren Beattie, asesor de Trump y quien pretendía visitar en la cárcel a Jair Bolsonaro, a menos de seis meses para las elecciones presidenciales brasileñas.
A ese roce se suman los aranceles de hasta el 50 % que Trump llegó a imponer a Brasil el año pasado en represalia por el juicio que condujo a una condena de 27 años de cárcel a Bolsonaro, aliado del republicano, por golpismo.
Ambos países limaron algunas asperezas a partir de los contactos entre Trump y Lula, que culminaron con una rebaja sustancial de las tarifas aduaneras y la retirada de algunas sanciones a autoridades.