Según indicó CICR en un comunicado, unas 136.000 personas han quedado sin acceso a servicios esenciales durante más de seis semanas, lo que se intenta paliar con una campaña en la que también participan el Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) y la Media Luna Roja Afgana.
Los afectados, principalmente en los distritos de Kamdesh y Barg-e-Matal, "han sufrido graves carencias de alimentos, atención sanitaria y artículos básicos para el hogar debido a la inseguridad y el acceso restringido", indicó la organización.
Las agencias de la ONU y Cruz Roja han mantenido diálogo desde principios de este mes con las partes en conflicto con el fin de que se les garantizara acceso seguro y sin obstáculos a los distritos afectados.
"Llamamos a todas las partes para que sigan apoyando el acceso con seguridad, sin trabas y sostenido a las comunidades vulnerables", destacó la organización, especializada en la atención a víctimas en conflictos armados.