"No se puede soportar la regularización masiva que hace (Pedro) Sánchez", subrayó Retailleau en una entrevista a la cadena LCI de la que se hace eco este martes la prensa francesa.
El presidente de Los Republicanos consideró en esa entrevista, emitida anoche, que esa regularización a la que podrá acogerse medio millón de personas significa que, en las condiciones actuales de libre circulación en el espacio Schengen, podrán atravesar sin obstáculo las fronteras y entrar en Francia.
Por eso denuncia que "hay un enorme problema ahora con los españoles" y afirma que si estuviera en el poder "restablecería (los controles en) las fronteras".
El que fue ministro del Interior de Francia entre septiembre de 2024 y octubre de 2025, recuerda que hay "decenas" de pasos con España y que la normativa europea permite restablecer los controles en el espacio Schengen "cuando hay una crisis", que es la situación que -a su juicio- se da actualmente por la regularización de inmigrantes en situación irregular.
Su objetivo con esos controles en las fronteras sería "marginar a España de las naciones europeas" por esa política, que a su parecer es "contraria al espíritu europeo".
Retailleau se significó cuando era ministro del Interior por una posición particularmente dura respecto a la inmigración, y ése es uno de los principales puntos de su programa para las elecciones presidenciales de 2027, en las que está lejos de aparecer como el favorito.
Uno de sus proyectos es crear centros de retención en algún país africano para los inmigrantes que trataban de entrar en el archipiélago francés de Mayotte, en el Índico, para que se tramite desde allí sus demandas de entrada o, sobre todo, su expulsión. Pero esa idea ha chocado con el Consejo Constitucional, que censuró esa disposición.
Por eso pretende reformar la Constitución para hacerlo posible, pues quiere no sólo "hacer retroceder la inmigración ilegal, sino también la inmigración legal, porque hay una relación entre las dos".
Si llega a la presidencia, ha prometido también tomar medidas para poner coto al supuesto 'efecto llamada' que supone el sistema de protección social francés, por ejemplo restringiendo el acceso a la Ayuda Estatal Médica que se presta a los extranjeros en situación irregular.
La líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, también criticó hace una semana la regularización del Gobierno español, y en una línea similar a la de Retailleau, estimó que es "urgente" restringir la libre circulación en el interior del espacio Schengen ante las consecuencias que tendrá para Francia la posible llegada de inmigrantes regularizados por España.
"Esta decisión no estará exenta de consecuencias para Francia, que tiene el sistema social más atractivo, si no se establece una prioridad nacional en el empleo, en la vivienda y en las prestaciones sociales no contributivas", indicó Le Pen en sus redes sociales.