Hasta febrero de 2026, los precios de los combustibles y lubricantes para el transporte personal venían moderándose en la mayoría de los países del bloque y en la media de la UE.
Sin embargo, en marzo se produjo un repunte significativo que afectó a casi todos los Estados miembros, en un contexto de fuerte tensión en los mercados por el conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Las mayores subidas interanuales se registraron en Alemania (19,8 %), Rumanía (19,6 %), Países Bajos (18,8 %), Letonia (18,5 %) y Austria (17,2 %).
Por el contrario, Hungría y Eslovenia fueron las únicas excepciones, con caídas del 2,7 % y el 5,9 %, respectivamente, frente a marzo de 2025, indicó Eurostat sin aportar detalles.
En el caso de España, los combustibles y lubricantes para el transporte personal se encarecieron un 11,6 % en marzo respecto al mismo mes del año anterior y, en concreto, el diésel subió un 20,1 % y la gasolina un 8,1 %.
En el conjunto de la UE, el encarecimiento fue más pronunciado en el diésel, con un repunte medio interanual del 19,8 %, que en la gasolina, cuyo precio se incrementó un 9,4 % en el mismo periodo.
En términos mensuales, entre febrero y marzo de 2026, el diésel subió un 19,1 % y la gasolina un 10,6 %, según los datos de Eurostat.