La protesta, en la que participan cientos de personas, incluye la advertencia al presidente Nikos Jristodulidis de que si no se adoptan este jueves medidas alternativas a los sacrificios aumentarán la presión con más movilizaciones.
Los organizadores mantuvieron un carril abierto en cada sentido para minimizar las molestias al tráfico durante la importante cumbre comunitaria en Chipre, que este semestre tiene la presidencia del Consejo de la UE.
La portavoz de los manifestantes, Stella Petrou, reclamó la suspensión inmediata de los sacrificios en masa en explotaciones con infecciones limitadas, y señaló que la normativa europea contempla la vacunación como alternativa.
La Policía reforzó su presencia en la zona y advirtió de que los agentes intervendrían si la protesta interfería con las reuniones de la presidencia chipriota de la UE.
Por su parte, el sindicato agrario Euroagrotikos instó a Jristodulidis a anunciar compensaciones inmediatas, aunque se desmarcó de la protesta y apeló a la "responsabilidad", subrayando que la contención de la fiebre aftosa requiere el estricto cumplimiento de las medidas sanitarias.
La fiebre aftosa, detectada en diciembre de 2025 en el norte de Chipre y confirmada en el sur en febrero de 2026, afecta ya a más de 100 granjas y ha obligado a sacrificar unos 37.000 animales.
El brote, inicialmente circunscrito a Lárnaca, se ha extendido al distrito de Nicosia, donde tres granjas porcinas contiguas en la localidad de Paliometocho, con unos 24.000 animales, han dado positivo recientemente.