Intel tuvo unos ingresos de 13.577 millones de dólares, un 7 % superiores a nivel interanual, con un notable crecimiento en el segmento de centros de datos e inteligencia artificial (IA), del 22 %, y en su negocio de fundición para fabricar chips, del 16 %, según un comunicado.
Los centros de datos e IA facturaron 5.100 millones, y la fundición (Foundry) 5.400 millones.
El motor de los ingresos sigue siendo la unidad de productos para computadoras, como los procesadores Intel Core, con 7.700 millones recaudados, y que creció un 1 %.
El máximo ejecutivo de la empresa, Lip-Bu Tan, señaló que la siguiente etapa de la IA, centrada en los "agentes" y no tanto en los modelos, "está incrementando significativamente la necesidad de los CPU (procesadores), las obleas y el empaquetado avanzado de Intel".
Tan consideró que la firma tiene unos "cimientos sólidos" y está ofreciendo su "experiencia técnica y propiedad intelectual diferenciada" a sus clientes, lo que ha contribuido a su sexto trimestre consecutivo con ingresos por encima de lo esperado.
El jefe financiero, David Zinsler, apuntó a la "demanda sin precedentes de silicio" a medida que las CPU se vuelven imprescindibles en la era de la IA, y agregó que el foco está en "maximizar la red de fábricas para mejorar el suministro" a lo largo del año.
Para el trimestre en curso, Intel espera unos ingresos en el rango actual o superiores, de hasta 14.800 millones, y arrojar beneficios, si bien magros.
Intel cerró el ejercicio 2025 con unas pérdidas de 267 millones, reduciendo sus números rojos en un 98 % respecto a 2024, tras convertirse en una de las firmas estrella de Wall Street al recibir cuantiosas inversiones del Gobierno de Estados Unidos, de Nvidia y de Softbank.
Los resultados, publicados tras el cierre de la bolsa, tuvieron una fuerte acogida y las acciones de Intel se disparaban un 20 % en las operaciones electrónicas. En los últimos 12 meses, su valor ha aumentado un 220 %.