"Mi corazón está roto por la gente de (el distrito de) Guyaku, en el área de gobierno local de Gombi. Hoy he estado en el lugar donde la vida de nuestros hermanos y hermanas fue cruelmente arrebatada. Este acto de cobardía es una afrenta a nuestra humanidad y no quedará impune", afirmó a última hora del lunes en la red social X el gobernador de Adamawa, Ahmadu Umaru Fintiri, al confirmar la cifra de 29 muertos.
"Estamos intensificando de inmediato las operaciones de seguridad para restablecer la paz y garantizar que todos los residentes vuelvan a sentirse seguros en sus hogares", añadió.
Los hechos ocurrieron en la tarde del domingo y, según relataron testigos a medios locales, los atacantes irrumpieron en motocicletas y disparando de manera esporádica en una comunidad de Guyaku mientras los vecinos asistían a una competición de fútbol en una escuela de primaria.
Un líder comunitario llamado Aggrey Ali y citado en un comunicado por el portavoz del gobernador afirmó que "los atacantes operaron durante varias horas, matando a decenas de residentes, incendiando lugares de culto y destruyendo varias propiedades, incluyendo motocicletas".
La oficina nigeriana de AI atribuyó los hechos al grupo yihadista Boko Haram y confirmó también que los atacantes quemaron "iglesias, clases escolares y motocicletas".
"Supervivientes y testigos describieron haber visto cadáveres esparcidos por todo el pueblo. Las personas mayores que no pudieron huir fueron asesinadas dentro de sus casas", detalló la organización en un comunicado en X.
"El hecho de que estas atrocidades sigan siendo habituales demuestra que es necesario hacer más para proteger a la población civil y garantizar que las familias de las víctimas reciban reparación y justicia", añadió.
El noreste de Nigeria sufre ataques del grupo Boko Haram desde 2009, una violencia que empeoró a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP).
En el noroeste, Lakurawa, un grupo aparentemente ligado a la organización terrorista Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), también suele cometer atentados en los estados de Kebbi y Sokoto desde hace unos años.
Los combates contra esos grupos se han intensificado desde que Estados Unidos lanzó, junto con fuerzas nigerianas, una serie de ataques aéreos a finales de diciembre de 2025 contra posiciones yihadistas en el noroeste.
Además, algunos estados de Nigeria, sobre todo en el centro y noroeste, sufren ataques frecuentes de "bandidos", término usado para nombrar a criminales que cometen asaltos y secuestros masivos para pedir rescates, que las autoridades a veces tildan de "terroristas".