Fuentes oficiales confirmaron a EFE los cortes, que por ahora se dan en la capital argentina y las localidades que la rodean, y explicaron que es una decisión adoptada por las empresas distribuidoras con base en los contratos de suministro de tipo 'interrumplible' que les permite aplicar esas restricciones.
Los cortes afectan a industrias y otras empresas y a las estaciones de venta de GNC para vehículos.
Aunque la producción de gas natural es creciente en Argentina, el país suramericano todavía se ve obligado a importar gas natural licuado en el invierno austral, cuando la demanda crece por razones estacionales.
El aumento del consumo de gas en Buenos Aires y sus alrededores coincide con la llegada de un frente frío a esta zona del país.