Según informó este miércoles la compañía al supervisor bursátil español, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), su resultado bruto de explotación (ebitda) superó los 4.067 millones, en torno a un 10 % menos en comparativa interanual, mientras que su cifra de ventas cayó un 4,5 %, hasta los 12.017,6 millones.
Si se compara el beneficio neto ajustado (beneficio real tras los ajustes) que se registró en el primer trimestre de 2025, 1.674,4 millones, este mismo parámetro creció entre enero y marzo de este año un 11,4 %, hasta los 1.865 millones, excluidos los efectos de ajustes de la venta de activos en México y otros impactos.
Las inversiones brutas realizadas en el primer trimestre alcanzaron los 2.699 millones, frente a los 2.720 millones del mismo periodo de 2025.
Éstas se concentraron en los negocios de redes y de renovables, en línea con la estrategia del grupo, y suponen, aproximadamente, el 94 % de las inversiones brutas realizadas durante 2026.
En los últimos doce meses, la energética invirtió 14.500 millones. Dos tercios de las inversiones irán destinadas a las redes y más del 50 % del total irá al Reino Unido y EE.UU.
Siempre en términos ajustados, el ebitda alcanzó los 4.100 millones, con las redes como motor. Es más, el 84 % del ebitda procede de países con calificación crediticia A.
El ebitda ajustado en redes subió un 9 %, a 2.048 millones, con evolución positiva en todas las geografías, en tanto que en generación y clientes bajó un 3 %, a 2.022 millones, por costes regulatorios y no recurrentes en la península ibérica, que compensan el aumento de la producción en países como Reino Unido.
La deuda neta ajustada se sitúa en 50.300 millones de euros tras el cierre de la venta a Cox de su negocio en México y la adquisición de minoritarios de Neoenergia en Brasil, en tanto que la liquidez alcanza los 21.400 millones de euros.