La televisión pública MRTV, controlada por los militares, difundió un comunicado en el que se anuncia la amnistía a 1.508 reos que están cumpliendo penas en varias prisiones.
No obstante, la fuente de la LND aseguró a EFE que ningún miembro de la formación de Suu Kyi fue beneficiado con esta medida.
Las excarcelaciones, programadas para este jueves, se producen dos semanas después de la liberación del expresidente democrático Win Myint -depuesto tras el golpe junto a Suu Kyi, que entonces era la líder de facto pero no podía gobernar oficialmente por impedimento legal-, en el marco de otra amnistía a unos 4.500 presos.
El ministro de Exteriores de Tailandia, Sihasak Phuangketkeow, aseguró entonces que el nuevo Gobierno militar estaba considerando "medidas positivas" para la premio nobel de la paz Suu Kyi, después de reunirse con el general golpista Min Aung Hlaing, nombrado este mes presidente tras unas elecciones sin oposición real y señaladas de fraudulentas por Naciones Unidas.
Según medios locales afines al Ejército, a los condenados a menos de 40 años de cárcel se les reducirá en una sexta parte la pena. Suu Kyi sería elegible en este último caso, si bien su entorno no ha podido confirmar hasta ahora que así sea.
Por su parte, Kim Aris, hijo de la premio nobel, reiteró el lunes que hasta ese momento no manejaba ninguna información sobre el lugar en el que tienen recluida a su madre, de 80 años de edad, ni sobre su estado de salud.
Además, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) pidió el viernes a las autoridades de Birmania la liberación de Suu Kyi, en medio de esfuerzos de Bangkok para ayudar al gobierno de Ming Aung Hlaing a normalizar sus relaciones con el bloque, que bloqueó a los birmanos de las cumbres de alto nivel tras el golpe.
La asonada frustró la transición democrática birmana, con Suu Kyi al frente, y exacerbó la guerra de guerrillas que el país arrastra desde hace décadas, sumiendo a Birmania en una espiral de crisis y aislamiento internacional.
Según datos de este jueves de la Asociación para la Asistencia de Prisioneros Políticos de Birmania (AAPP), 22.047 personas continúan detenidas y cerca de 8.000 han muerto en manos del Ejército y las fuerzas de seguridad desde el golpe.