La AIE avisa del desafío energético y económico e insiste en que hay que electrificar

París, 30 abr (EFE).- El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) destacó el "importante desafío económico y energético" al que se enfrenta el mundo con la guerra en Oriente Medio, y subrayó la importancia que tiene la electrificación con la vista puesta también en los objetivos climáticos.

Birol, que abrió los diálogos de alto nivel sobre la transición energética que se celebran este jueves en la sede de la AIE en París, recordó que estamos viviendo "la mayor crisis energética de la historia".

Una crisis que, destacó, se traduce en las "grandes dificultades" que atraviesan los mercados del gas o del petróleo, sobre el que señaló que su precio se ha disparado por encima de los 120 dólares el barril, pero que también afecta al abastecimiento en fertilizantes y en productos petroquímicos.

Indicó que una de las cuestiones abiertas es cómo afectará esta situación al medio ambiente, y en concreto al cambio climático, y a ese respecto recordó que el pasado año las emisiones causantes del calentamiento global vinculadas a la energía aumentaron al ritmo más bajo desde la covid.

Una ralentización de ese incremento que vinculó en primer lugar al hecho de que el 75 % de las nuevas capacidades eléctricas que entraron en servicio en el mundo en 2025 fueron renovables, pero también con el tirón de las ventas de vehículos eléctricos, en particular en el sudeste asiático, y con el protagonismo que está cobrando la energía nuclear.

A ese último respecto, Birol hizo notar que la producción de electricidad con centrales nucleares alcanzó su máximo histórico el pasado año.

A su parecer, todas esas tendencias muestran la importancia que está cobrando la electrificación de la economía.

El director ejecutivo de la AIE contó que la seguridad energética tiene diferentes caras y que una de ella, en particular en muchos países africanos, es que muchas personas tienen que recurrir a la leña o al estiércol como combustible para cocinar, lo que se traduce en problemas respiratorios y muertes prematuras que afectan sobre todo a las mujeres y los niños.

Según sus cálculos, cada año más de medio millón de mujeres mueren de forma prematura en África por tener que cocinar con leña o con estiércol.

Los diálogos de alto nivel organizados por la AIE reunieron a representantes de medio centenar de países, pero también de organizaciones internacionales, de grandes empresas del sector, así como algunos de los protagonistas de la COP31 que se celebrará en noviembre en la ciudad turca de Antalya.

Entre ellos, el propio presidente de la COP, el ministro turco del Medio Ambiente, Murat Kurum, y el presidente de las negociaciones, el embajador australiano Stephen Jones.

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