En el último trimestre del año pasado, la economía alemana ya había crecido un 0,2 % y cerró el ejercicio con un avance del 0,3 %, tras dos años de recesión.
Tanto los datos para el último trimestre del año pasado como para el conjunto de 2025 fueron revisados a la baja en una décima.
Tanto el gasto en consumo privado como público fueron superiores en el primer trimestre respecto a los tres meses anteriores, y también aumentaron las exportaciones, señaló Destatis.
La economía de Alemania, la mayor de la UE y la tercera a nivel mundial, encajó dos años consecutivos en recesión en 2023 y 2024.
Para este año el Gobierno alemán y los principales institutos económicos habían augurado inicialmente una recuperación importante.
Pero la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz les han llevado a recortar a la mitad su pronóstico de crecimiento para este año y ahora estiman que el PIB del país aumentará tan sólo un 0,5 % y 0,6 %, respectivamente en 2026.
"La recuperación que se esperaba para este año se ha visto frenada por shocks geopolíticos externos. La guerra en Irán dispara los costes de la energía y de las materias primas. Eso afecta a los hogares y aumenta los costes para la economía alemana", dijo el pasado día 22 la ministra de Economía y Energía, Katherina Reiche.