En un discurso dirigido a los asistentes en París al Diálogo de Alto Nivel sobre la Transición Energética de la COP31 y la Agencia Internacional de Energía (IEA), Stiell ha indicado que "a medida que el caos de los precios de los combustibles fósiles aprieta los presupuestos de los hogares, las empresas y los gobiernos", las consecuencias del conflicto suponen "una pandemia" para todas las naciones.
"La crisis del coste de los combustibles fósiles tiene ahora a la economía mundial completamente sometida y la estanflación avanza inexorablemente", ha advertido el responsable climático de Naciones Unidas.
"De esta tragedia se deriva una inmensa ironía. Quienes han luchado para mantener al mundo enganchado a los combustibles fósiles están, sin quererlo, impulsando el auge mundial de las energías renovables", ha destacado Stiell, para quien "esta última crisis de los costes de los combustibles fósiles ha hecho que la lógica económica de las energías renovables sea imposible de ignorar".
El secretario ejecutivo ha insistido en que las renovables "ofrecen una energía más segura, más barata y limpia que no puede verse limitada por estrechos marítimos o conflictos globales".
"Países como España y Pakistán, ricos en energías renovables, se han visto protegidos de algunos de los peores efectos de esta crisis de los precios de los combustibles fósiles", ha dicho durante su intervención.
Por eso, ha continuado, "tantos gobiernos están impulsando a toda máquina los planes de energías renovables: para restablecer la seguridad nacional, la estabilidad económica, la competitividad, la autonomía política y la soberanía básica".
También ha citado a Francia, donde la financiación para la electrificación "se está duplicando", y a China, India, Indonesia, Corea del Sur, Alemania y Reino Unido como países que "han dejado claro que impulsar la transición hacia las energías renovables es una piedra angular de la seguridad energética".
Stiell ha llamado a "romper el vínculo entre los precios de la electricidad y los combustibles fósiles" y a "redoblar la cooperación internacional para convertir los compromisos globales en resultados para la economía real".
También ha animado a cumplir "íntegramente y a tiempo" el Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado adoptado en la COP29 para la financiación climática y a hacer realidad la meta de financiación climática de 1,3 billones de dólares para 2035 para países en desarrollo.
Stiell ha identificado como áreas de mayor urgencia una mayor inversión en redes y almacenamiento de energía limpia, una reducción drástica del metano y la seguridad alimentaria.
"Precisamente esta semana los gobiernos y la sociedad civil se reúnen en Santa Marta (Colombia) para tratar el tema de los combustibles fósiles. En sectores clave de toda la Agenda de Acción, la COP31 en Turquía proporcionará un escenario global para acelerar el ritmo. Debemos aprovechar este momento. No hay tiempo que perder", ha afirmado.