"Esto demuestra que las acciones legales y diplomáticas de Ucrania han sido efectivas", dijo Sibiga, que había cruzado reproches en X con su homólogo israelí, Gideon Saar, a cuenta de lo que Kiev describió como la inacción de Israel para impedir la compra, por parte de sus empresas, de grano supuestamente originario de zonas ocupadas de Ucrania.
Sibiga dijo además que la decisión israelí "es una señal clara para otros barcos, capitanes, operadores, aseguradores y Gobiernos" para que no compren "grano ucraniano robado" por Rusia.
Ucrania denunció en los últimos días que el Gobierno israelí había ignorado sus recientes advertencias sobre el origen ilegal de buques con grano que acabaron desembarcando en el puerto de Haifa.
Kiev redobló esta semana sus reproches a Israel, al acusarle de no tomar medidas contra otro barco con cereal de la misma procedencia que tenía previsto descargar en Haifa.
El ministro israelí Saar recriminó a Ucrania haber recurrido a la diplomacia a través de redes sociales antes de cursar las peticiones legales correspondientes, algo que Kiev negó presentando una larga lista de contactos privados con los israelíes a cuenta de estos barcos cargados de grano ucraniano adquirido por compradores privados israelíes.
Algunas zonas ocupadas por Rusia en el sur de Ucrania se cuentan entre las más fértiles del mundo para el cultivo de grano.