Su portavoz Carlotta Wolf indicó en rueda de prensa que el incremento de los costes de combustible, alimentos y transporte en todo el mundo está elevando los precios y retrasando la entrega de suministros críticos.
"En algunos casos los costes se han duplicado, caso del transporte desde los almacenes de ACNUR en Dubái (Emiratos Árabes) hacia Sudán y Chad", indicó la fuente oficial.
Agregó que la situación es especialmente preocupante en África, donde los envíos desde Kenia a países como Etiopía, República Democrática del Congo o Sudán del Sur sufren retrasos por la menor disponibilidad de camiones.
"Las tarifas de transporte desde los principales países de origen han aumentado casi un 18 % desde el inicio de las hostilidades", mientras que la capacidad de los proveedores globales para ACNUR ha bajado al 77 % desde comienzos de año, subrayó Wolf.
Para intentar responder a la crisis, ACNUR está redirigiendo algunos de sus envíos hacia las costas del golfo de Aqaba, que desemboca en el Mar Rojo, o por rutas terrestres desde Dubái a la Península Arábiga y Turquía.
Wolf indicó que pese a todo ACNUR está manteniendo su asistencia a las zonas más vitales, gracias a una red global de suministro que incluye siete almacenes globales, ya que junto al de Dubái tiene otros seis en Termez (Uzbekistán), Copenhague, Acra, Duala (Camerún), Nairobi y Ciudad de Panamá.
"A nivel mundial disponemos de existencias de más de 31.000 toneladas métricas valoradas en aproximadamente 130 millones de dólares", subrayó.