El líder de la derecha brasileña, Jair Bolsonaro, se encuentra en una habitación privada del hospital D.F. Star de Brasilia donde recibe medicación para el dolor y medidas para prevenir coágulos.
La intervención consistió en un “reparo artroscópico del manguito rotador” y se desarrolló sin complicaciones de acuerdo con los galenos.
De acuerdo con el parte médico, el estado clínico del exmandatario es “estable”, el dolor por el postoperatorio “está controlado” y Jair Bolsonaro iniciará en breve “un protocolo de rehabilitación motora y funcional”.
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El problema en el hombro del líder ultra se derivó de una caída sufrida en enero, cuando estaba recluido en la sede de la Policía Federal en Brasilia.
Condena por intento de golpe
El exjefe de Estado (2019-2022) fue condenado en noviembre pasado a 27 años y tres meses de cárcel por “liderar” una trama golpista para mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022 ante el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro fue primero recluido en una sala especial de la Superintendencia de la Policía Federal, en la capital del país, luego pasó a un complejo penitenciario en la misma ciudad y desde finales de marzo cumple prisión domiciliaria por su delicado estado de salud.
No obstante, el juez instructor del proceso, Alexandre de Moraes, limitó ese nuevo régimen a 90 días, tiempo después del cual evaluará si Bolsonaro continuará bajo arresto domiciliario o vuelve a una penitenciaría.
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Corte autorizó prisión domiciliaria
La Corte Suprema autorizó que el exmandatario volviera a recluirse en su casa luego de un cuadro grave de neumonía bilateral bacteriana que sufrió tras un episodio de broncoaspiración ocurrido cuando estaba preso en el complejo penitenciario, que obligó a su hospitalización.
Bolsonaro viene sufriendo diversos problemas de salud que tanto él como su familia achacan a la puñalada que sufrió en la campaña electoral de 2018, que le ha obligado a pasar varias veces por el quirófano.