"El colapso de un sistema de agua en Sucre, Venezuela, tras un terremoto hace dos meses, ha dejado a muchos sin agua segura, algunos durante más de 20 días", explicó Fletcher en la red social X.
"He asignado dos millones de dólares del Fondo de Emergencia Global de la ONU (CERF) para apoyar las necesidades urgentes de salud, agua, saneamiento e higiene de las familias afectadas", agregó.
El terremoto tuvo lugar la madrugada del pasado 25 de febrero con epicentro en el estado de Sucre, en el norte del país, sin que se reportaran fallecidos.
Los fondos asignados por Naciones Unidas contribuirán a evitar brotes de enfermedades de origen hídrico por la ausencia de agua limpia o a proporcionar 'kits' humanitarios para las familias afectadas por la crisis de agua, que se vio agravada por el terremoto.
La ONU estimó el pasado enero que 7,9 millones de venezolanos requieren ayuda humanitaria, especialmente después de una serie de acontecimientos sísmicos que afectó al país a finales de 2025.
El organismo internacional pidió 632 millones de dólares el pasado abril para brindar asistencia al país, en el marco del Plan de Respuesta Humanitaria para 2026.
Miles de personas enfrentan una crisis hídrica sin precedentes en Sucre y en la región insular de Nueva Esparta que los ha forzado a depender del agua de mar, ríos o tomas improvisadas para subsistir a esta situación.
La Gobernación de Sucre, encabezada por la chavista Jhoanna Carrillo, declaró en marzo la "emergencia hídrica" por una "falla estructural" en el embalse Turimiquire tras un "evento telúrico" del que no se conoce una fecha precisa.