El Tribunal Penal de San José aprobó este lunes la extradición de Lozano, quien se encuentra detenido desde enero pasado, informó el Ministerio Público.
"El requerido es sospechoso de participar en operaciones de tráfico internacional de drogas, desde Venezuela y Colombia hacia territorio estadounidense", agrega la información oficial.
De acuerdo con la legislación costarricense, para que se concrete el proceso de extradición, es necesario que las autoridades estadounidenses remitan por escrito las garantías formales de que se respetarán los derechos fundamentales del imputado.
Por ejemplo, una de las garantías establece que el país que solicita la extradición no puede condenar al imputado a una pena de cárcel mayor a la máxima que se aplica en Costa Rica, que es de 50 años.
En Costa Rica, Lozano también era investigado por enviar cocaína a Europa y Asia en contenedores, camuflada en botellas de bebidas.
En mayo de 2025, el Congreso de Costa Rica aprobó una reforma constitucional para permitir la extradición de nacionales únicamente en casos de narcotráfico o terrorismo.
Desde entonces, cerca de una veintena de supuestos narcotraficantes costarricenses han sido solicitados en extradición, la mayoría por Estados Unidos, de los cuales tres ya han sido entregados.
Los primeros extraditados tras la reforma constitucional fueron el exministro de Seguridad, exmagistrado y exdirector de Inteligencia Celso Gamboa, y su supuesto socio Edwin López, alias Pecho de rata, quienes el pasado 20 de marzo fueron enviados a Estados Unidos, donde enfrentan cargos por narcotráfico.
El tercer extraditado fue José Johnny Angulo, alias John Cadenas, quien el pasado 27 de abril fue entregado a las autoridades de Italia que le acusan de enviar cargamentos de cocaína en contenedores para la conocida organización mafiosa Ndrangheta.
En Costa Rica, país que no tiene Ejército desde 1948 y ubicado en un sitio estratégico de las rutas de la droga, el narcotráfico se ha convertido en el principal problema de seguridad.
Según las autoridades, el país se ha convertido en una especie de centro logístico donde grupos narcotraficantes reciben y almacenan cargamentos de droga provenientes de Suramérica, para luego reenviarlos a Estados Unidos y Europa, principalmente en contenedores.
En los últimos años, Costa Rica ha intensificado sus lazos con Estados Unidos en materia de seguridad y lucha contra este flagelo, y en marzo pasado se unió a la iniciativa regional del presidente estadounidense, Donald Trump, llamada 'Escudo de las Américas', que pretende derrotar a los carteles de la droga.