La organización hizo pública la cifra en esta jornada tras conocer el asesinato de un técnico de laboratorio médico en un ataque con dron perpetrado por las FAR en la ciudad de Kosti, capital del estado del Nilo Blanco, en el centro de Sudán.
En la nota de prensa, la red declaró que el personal médico se encuentra entre los más afectados por la guerra, con 511 trabajadores sanitarios heridos y 84 aún detenidos.
De estos detenidos, 20 están encarcelados en Al Fasher, capital de Darfur del Norte, incluidas cuatro médicos mujeres, mientras que 64 se encuentran en prisiones de Nyala, capital de Darfur del Sur. La vasta región occidental de Darfur está dominada por los paramilitares.
"Estas violaciones continuas reflejan la magnitud de los riesgos que enfrentan los trabajadores de la salud al desempeñar sus funciones humanitarias", denunció la organización, que remarcó que atacar al personal médico constituye una "violación flagrante del derecho internacional y humanitario".
La red denunció que estos ataques "socavan directamente la capacidad del sistema de salud para responder a las necesidades de la población civil", por lo que hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que tome "medidas efectivas" con el objetivo de "detener los ataques contra civiles y personal médico y garantizar su protección".
La red también instó a la Organización Mundial de la Salud y a otras organizaciones que trabajan sobre el terreno a presionar para la liberación de los médicos que han estado detenidos en prisiones en Al Fasher y Nyala durante meses "en medio de condiciones humanitarias extremas, epidemias generalizadas y enfermedades relacionadas con la hambruna".
Los tres años de guerra en Sudán han provocado la muerte de unas 400.000 personas -según estimaciones de Estados Unidos-, han abocado a más de 21,2 millones de personas a una situación de hambruna aguda y han obligado a otras alrededor de 14 millones a abandonar sus hogares, convirtiendo a Sudán en el escenario de la peor crisis de desplazamiento y hambre del mundo, según la ONU.