Recoleta amargó la fiesta de Neymar y rescató un empate heroico en la “Terraza”

El delantero del Santos, Neymar (#10), y el mediocampista del Deportivo Recoleta, José Espínola (#06), luchan por el balón durante el partido de fútbol de la fase de grupos de la Copa Sudamericana entre el Deportivo Recoleta de Paraguay y el Santos de Brasil en el estadio Río Parapití en Pedro Juan Caballero.
El delantero del Santos, Neymar (#10), y el mediocampista del Deportivo Recoleta, José Espínola (#06), luchan por el balón durante el partido de fútbol de la fase de grupos de la Copa Sudamericana entre el Deportivo Recoleta de Paraguay y el Santos de Brasil en el estadio Río Parapití en Pedro Juan Caballero.011152+0000 DANIEL DUARTE

Recoleta FC frenó las aspiraciones del Santos de Neymar Jr. al rescatar un agónico empate 1-1 por la cuarta fecha del Grupo D de la Copa Sudamericana. El astro brasileño había adelantado al “Peixe” en la etapa inicial, pero el exceso de confianza y la falta de contundencia terminaron condenando al conjunto de “Cuca”. Sobre el cierre, Fernando Galeano se vistió de verdugo al marcar la paridad en su primera intervención, transformando lo que era una exhibición visitante en una jornada histórica para el “Canario”.

El estadio Río Parapití fue testigo de un fenómeno que pocas veces se ve en Pedro Juan Caballero. Las gradas, colmadas hasta su máxima capacidad, presentaron un marco imponente. El motivo de semejante efervescencia tenía nombre y apellido: Neymar Jr. La presencia del astro brasileño desató una auténtica “Neymar-manía” que movilizó a miles de aficionados locales y una marea de seguidores fronterizos que cruzaron con un solo objetivo: ver de cerca la magia del 10. La marea del “Peixe” inundó las tribunas, creando una atmósfera de fiesta y devoción que el conjunto paulista intentó devolver con un despliegue de fútbol lírico y vistoso desde el primer minuto.

En el césped, la propuesta fue un contraste absoluto de realidades. Mientras el Santos buscaba retribuir el cariño de su gente con ese “jogo bonito” que lo caracteriza, el Recoleta FC planteó un partido de pura resistencia. Consciente de la jerarquía del rival y de sus propias limitaciones, el “Cabario” optó por un libreto conservador, evitando cualquier aventura que significara jugarle de igual a igual ante la calidad de jugadores que tenían en frente. Fue un duelo de estrategias: la ambición creativa de un Santos volcado al ataque frente al pragmatismo de un Recoleta que prefirió el orden, cifrando sus esperanzas de generar peligro en las acciones de pelota quieta.

El conjunto comandado por “Cuca” generó múltiples ocasiones para abrir el marcador, pero la resistencia del local parecía inexpugnable. Sin embargo, en la recta final de la primera etapa, Santos desplegó una pieza de alta orfebrería colectiva que terminó por desarticular la defensa de Recoleta. La jugada fue un auténtico concierto de toques que culminó en los pies de Benjamín Rollheiser, quien filtró un pase para Neymar Jr., quien utilizó el movimiento de Gabriel Barbosa -quien estaba en offside- como señuelo, dejando a la defensa descolocada y quedando mano a mano frente al arco. Ante la salida desesperada del portero Nelson Ferreira, “Ney” definió, depositando el balón en la red con un sutil toque entre las piernas del guardameta. Fue el clímax de la noche; un pase a la red que desató el delirio en las gradas.

Recoleta FC reaccionó con orgullo en el epílogo de la primera fracción, encontrando en la pelota parada su mejor arma para inquietar. La primera gran amenaza llegó desde los pies de Wilfrido Báez, quien ejecutó un tiro de esquina con una comba abierta al punto penal; allí apareció Nicolás Marotta, quien se elevó y sacó un cabezazo de sobrepique que parecía tener destino de red, pero Gabriel Brazão se estiró cuan largo es para desactivar el peligro y mantener su arco en cero. Minutos después, nuevamente Báez fue protagonista, esta vez jugando un córner en corto para Junior Noguera, quien sorprendió con un “centro-arco” cerrado y cargado de veneno, cuando el balón buscaba el ángulo, Brazão voló de forma espectacular y, con una mano cambiada, envió la pelota por encima del larguero.

En la etapa complementaria, el Río Parapití se convirtió en el jardín de Neymar Jr. El astro brasileño decidió devolver con creces el cariño de la afición, brindando un espectáculo de calidad que recordó sus mejores tiempos. Fue un auténtico festival de recursos: gambetas, sombreros, caños y tacos formaron parte de un repertorio inagotable que dejó boquiabiertos a quienes pagaron su entrada para presenciar un show irrepetible. Cada vez que el balón pasaba por sus pies, el estadio contenía el aliento ante la inminencia de una nueva genialidad. La joya de la corona estuvo a punto de llegar mediante un tiro libre magistral. Desde tres cuartos de cancha, Neymar desenfundó un remate con la comba perfecta que superó limpiamente la barrera, pero el esférico se estrelló en el vértice superior izquierdo de un Nelson Ferreira que ya no tenía nada que hacer.

El Santos tuvo en sus pies la oportunidad de oro para llevarse los tres puntos de Pedro Juan Caballero, pero el fútbol guardaba un giro de guion inesperado. En una de las últimas cargas del Peixe, la jugada fluyó con vértigo: Thaciano leyó perfectamente el movimiento y descargó con precisión para la incursión de Igor Vinícius. El lateral brasileño, proyectado al ataque, sacó un derechazo cruzado y potente que encontró con la figura colosal de Nelson Ferreira. El portero del “Canario” firmó una atajada espectacular, aunque el rebote, con un aura de fatalidad, quedó muerto en el corazón del área chica. Con el arco totalmente a su merced y el portero vencido, el destino parecía sellado: el balón le quedó a Neymar Jr, el astro brasileño pifió el esférico de forma increíble. La falta de impacto limpio le dio una fracción de segundo vital a Nicolás Marotta, quien sobre la misma línea de cal para despejar el peligro.

Cuando el cronómetro apretaba, surgió la rebeldía del Recoleta. El elenco paraguayo se lanzó al ataque con más fe que orden, encontrando un premio épico. La jugada nació en los pies de Blas Medina, quien lanzó un envío largo y frontal desde la medular, que encontró al zaguero Luis Cardozo aprovechando un error de coordinación en la zaga del Peixe, se filtró como un extremo, ganó la línea de fondo y envió un buscapié al segundo palo, donde libre de marca apareció Fernando Galeano. El recién ingresado, en una de esas historias que solo el fútbol puede escribir, empujó el balón a la red en su primerísima intervención en el partido. El tanto sentenció una paridad que ya no se movería y que deja al Recoleta con un punto de oro, castigando la soberbia de un Santos que no supo cerrar el espectáculo.

Detalles del duelo entre Recoleta FC y Santos FC, disputado en el estadio Río Parapití, en Pedro Juan Caballero.
Detalles del duelo entre Recoleta FC y Santos FC, disputado en el estadio Río Parapití, en Pedro Juan Caballero.