El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, presentó este viernes el resultado de las dos "macrooperaciones" desarrolladas en el Océano Atlántico en una rueda de prensa en la que destacó el "contundente y decisivo avance estratégico contra el crimen organizado transnacional" que han representado estos dos golpes al narco.
Además de la cocaína, en las operaciones se han intervenido 8,5 toneladas de hachís y alrededor de 72.000 litros de gasolina, una veintena de embarcaciones marítimas, vehículos y armas. Por estas operaciones han sido detenidas 77 personas, y el valor de la droga en el mercado negro supera los 812 millones de euros.
"Más allá del éxito operativo, ambas operaciones muestran nuestra capacidad para dar un salto estratégico de calado en la forma de abordar la lucha contra el crimen organizado transnacional", subrayó el ministro.
La primera de las operaciones, bautizada Alfa-Lima, se desarrolló entre el 13 y el 26 de abril en el océano Atlántico, y, en los días que duró el operativo, se realizaron intervenciones diarias en mitad del océano, pero también en las islas Canarias y en la península, en el río Guadalquivir y varios puertos y puntos de Andalucía y Ceuta.
En esta operación han participado, además de la Guardia Civil, la Armada, la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera, la Guardia Nacional Republicana de Portugal y la Guardia di Finanza de Italia.
Así, en Alfa-Lima, se incautaron cerca de 11 toneladas de cocaína y 8,5 de hachís, además de 21 kilos de marihuana y alrededor de 30.000 litros de gasolina, y fueron detenidas 54 personas.
La otra operación, bautizada Abisal y de la que se informó ayer, tuvo lugar el 1 de mayo, con la aprehensión en alta mar de un buque, el Arconian, cargado con 30 toneladas de cocaína, en la que ha sido la mayor aprehensión de la historia del narcotráfico.
Según explicó Marlaska, este buque zarpó de las costas de África Occidental, pero el "origen primario" de la droga sería otro, que no concretó, y que el destino final del buque "no tenía por qué ser España".
Detrás de esta operación de narcotráfico estaría la Mocro Maffia, que tiene su origen en Países Bajos y está formada por distintas organizaciones criminales que se dedican a la introducción de grandes cantidades de cocaína y drogas sintéticas en Europa.
"No es una única organización; son distintas organizaciones criminales que se dedican fundamentalmente a la introducción de grandes cantidades de cocaína. Por los conocimientos y las informaciones que tenemos, no hay un problema en España con respecto a la infiltración de este tipo de redes", explicó Grande-Marlaska.
En el asalto al Arconian, la Guardia Civil detuvo a seis ocupantes del barco que iban armados con fusiles de asalto M4 y pistolas Glock, que estaban dispuestos a abrir fuego, y que eran los encargados de custodiar la droga para evitar robos por parte de otras organizaciones criminales.