El ebit de la empresa, sin embargo, aumentó un 5,9 % interanual, hasta 1,42 billones de yenes (7.718 millones de euros), y su ganancia operativa creció un 13,4 %, hasta 1,45 billones de yenes (7.882 millones de euros), gracias al buen rendimiento de sus segmentos de música y sensores de imagen.
La facturación por ventas de Sony aumentó un 3,7 %, hasta 12,48 billones de yenes (67.835 millones de euros), debido al desempeño de esos mismos sectores, detalla el informe.
La rama de videojuegos de Sony, la de mayor peso en sus cuentas, mantuvo su rentabilidad e incrementó un 12 % su beneficio operativo (las ventas se mantuvieron prácticamente planas) en dicho ejercicio, que se prolongó entre el 1 de abril de 2025 y el pasado 31 de marzo, gracias principalmente a las ventas de servicios en línea y el impacto del cambio de divisa.
Los usuarios mensuales activos se incrementaron un 1 % entre enero y marzo con respecto al año previo, hasta 125 millones.
La empresa también destacó el impacto positivo que tuvieron las ventas de juegos de estudios externos al grupo, los conocidos como 'third parties', pese a registrar una caída en la comercialización de unidades de sus consolas.
A pesar de la preocupación en los mercados por el impacto de la escasez global de semiconductores en las ventas de nuevas consolas, la compañía japonesa aseguró en sus materiales que espera mantener sus pérdidas y beneficios en un nivel similar al del ejercicio de 2025.
Las ventas de Sony Music crecieron gracias a los servicios en 'streaming' y la venta de 'merchandising'. El beneficio operativo de la rama creció un 25 %, y su facturación, un 15 %.
El negocio cinematográfico de Sony se mantuvo plano ante la ausencia de grandes producciones, que se vio compensada por la estabilidad de la plataforma de animación Crunchyroll y sus suscriptores, tras el estreno mundial en 2025 de la última adaptación cinematográfica del manga 'Kimetsu no Yaiba' (Guardianes de la noche, Demon Slayer).
En este escenario, Sony calcula que su beneficio operativo aumentará un 12,5 % interanual en el ejercicio en curso, que cerrará a finales de 2027, hasta un récord de 1,16 billones de yenes (6.305 millones de euros), y que su beneficio operativo aumente un 10,5 %, hasta 1,6 billones de yenes (8.697 millones de euros).
Asimismo, el grupo estima una caída del 1,4 % en su facturación por ventas, hasta 12,3 billones de yenes (66.856 millones de euros).
Junto al anuncio de resultados, Sony avanzó que planea realizar una recompra de acciones por valor de hasta 500.000 millones de yenes (2.718 millones de euros) entre noviembre de este año y mayo de 2027.
Tras el anuncio de los resultados, que fueron algo menores a las proyecciones del mercado, las acciones de Sony en la Bolsa de Tokio caían por encima del 1 %.