Para que Warsh, nominado para el cargo en enero por el presidente Donald Trump, sea finalmente nombrado nuevo miembro de la junta de gobernadores y nuevo presidente de la entidad solo hara falta una mayoría simple en la votación final, un objetivo alcanzable para los republicanos, que ostentan 53 de los 100 asientos en el hemiclo.
A su vez, el senador demócrata de Pensilvania John Fetterman ha mostrado su intención de apoyar a Warsh, lo que incrementa las posibilidades de que resulte elegido.
La votación final para elegir a Warsh llega después de meses de presión por parte de Trump sobre Powell para que la Reserva Federal rebaje los tipos de interés.
La campaña ha llegado a un extremo en el que la Casa Blanca impulsó una investigación contra el economista de 73 años por supuesto fraude en los sobrecostos ligados a la renovación de la sede de la Fed en Washington.
El Departamento de Justicia la desestimó después por las presiones de un senador republicano que amenazó con no dar su voto a Warsh si las pesquisas, que un juez federal consideró que estaban políticamente motivadas, seguían adelante.
Powell abandonará su cargo el 15 de mayo, aunque ya ha dicho que, en contra de la tradición, permanecerá como miembro de la junta de gobernadores al menos hasta que la investigación interna que está llevando a cabo la propia Fed a instancias de Trump "concluya de manera definitiva y transparente".
El panorama que encara Warsh, de quien Trump espera pronto más flexibilización monetaria, es complejo, ya que la actual junta de gobernadores -en la que además de momento estará Powell- y el resto de miembros de la Comisión Federal de Mercado Abierto (FOMC) con derecho a voto no se ha mostrado inclinados a abaratar pronto el precio del dinero con la inflación aún en torno al 3 % y con la guerra contra Irán incrementando los precios de los combustibles.