La protesta convocó a decenas de mujeres de agrupaciones feministas como Manuela Ramos y Flora Tristán, bajo un llamado a defender los derechos de las mujeres y exigir justicia a las autoridades peruanas frente a iniciativas que buscan eliminar esta figura legal, como la propuesta hecha en el Parlamento por la líder religiosa.
'No es asesinato, es feminicidio', 'Denunciar violencia no es delito' y 'Sin justicia no hay democracia' gritaron las participantes en la protesta, donde también colgaron y exhibieron decenas de fotos de mujeres víctimas feminicidios, asesinadas en los últimos años.
La iniciativa de Jáuregui, congresista del ultraderechista partido Renovación Popular, propone reemplazar el feminicidio por "asesinato a la pareja" al considerar este término "como un concepto ideológico que diferencia el valor de la vida entre hombres y mujeres".
De este modo, cuando una mujer sea asesinada por un amigo, vecino o compañero de trabajo, la condena será por homicidio simple o calificado.
"El proyecto de ley de Jáuregui es atroz, cruel, revictimizante y violento", señaló a EFE Aydé Suárez, madre de Teresa Villafuerte, quien "murió el 7 de septiembre de 2019 dentro de una patrulla policial de un disparo a la cabeza".
"Vamos a seguir alzando la voz en contra de ese proyecto de ley. Una mujer no solo es asesinada por su pareja, también por acosadores, y en el caso de mi hija por policías u otro tipo de personas. Un feminicidio no solo es cosa de la pareja", apuntó Suárez.
También reconoció que le causa "una indignación total" que sea una mujer quien impulsa esa iniciativa. "Es increíble que una mujer esté en contra de nosotras y que trate de lograr impunidad para los sentenciados", añadió.
Mientras, la secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Tania Pariona, señaló que la propuesta legislativa "es un grave retroceso en materia de derechos de las mujeres".
"La impunidad sería uno de los resultados si se aprobase esta medida legal, porque aquellos que están pagando una condena podrían acogerse a esta ley que solo reconoce el asesinato de la pareja y no el feminicidio como tal", sostuvo Pariona.
La excongresista puso como ejemplo el caso de Eyvi Agreda, una mujer que fue rociada con gasolina y quemada por su acosador en un autobús público en 2018, un caso que según la propuesta de ley no podría configurarse como feminicidio, lo que "invisibiliza una realidad muy cruda en la que vivimos muchas mujeres peruanas".
Perú cerró el 2025 con 133 feminicidios, lo que supuso un promedio de once casos al mes, según las estadísticas del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, mientras que desde inicios de 2026 ya se reportaron 42 feminicidios.